
LOS HOMBRES Y EL AMOR NO SON PARA MÍ
Otra vez no soy bastante
Otra vez soy demasiado
No llego
Me paso
¿Término medio?
Fracaso
¿Equilibrio?
No sé encontrarlo.
Me atraen los hombres. Me gustan. Los deseo. Me enamoro de ellos. Negarlo sería mentir. Suelen atraerme los que están un poco locos. Son los que me parecen más interesantes. Con ellos no tienes que plantearte nunca nada serio. Ellos no lo son ni lo buscan. Así que ¡a disfrutar de la vida y pasarlo bien sin complicaciones! Luego están los inteligentes, los creativos. Aquellos con los que puedes compartir largas conversaciones, los hobbys, las ideas. De éstos suelo enamorarme. Ellos no se enamoran de mí. Se enamoran de otra. A mí solo me consideran una buena amiga.
De hecho soy una amiga “cojonuda” (con perdón, pero todos me entienden). Soy comprensiva, generosa, no les coarto a la hora de hablar ni actuar, les animo cuando están mal... en fin, les dejo que sean ellos tal cual. Aunque, a veces, llega a ser ofensivo por su parte que no me vean como una mujer con quien compartir todo “el resto” y que me hablen bien de las otras mujeres de su vida, cuando yo quisiera ser “ella”. Con el tiempo me he acostumbrado. Cuando me enamoro ya sé que va a ser unilateral y poco duradero porque él se va a enamorar de otra en poco tiempo. Es la historia de mi vida. Me ha vuelto a suceder hace cuatro días. Mi amor se ha enamorado y le he visto tan feliz que no puedo hacer otra cosa que alegrarme por él.
Me duele. Por supuesto. Pero me he hecho práctica en esto del amor. No me encierro a llorar, o nunca pararía. Sigo con mi rutina, apartándolo de mi cabeza una y otra vez dedicándome a algo que me entretenga. No es el momento de ponerse a llorar, ni a arrepentirme de nada de lo hecho, ni a llamarme tonta por lo que he sentido y vivido y mi forma de entregarme, ni por haber repetido la historia….Salgo a la calle, voy a trabajar, intento concentrarme en la lectura, hablo con amig@s (para no ser pesada cada vez con algún@ distint@).... Las lágrimas las dejo para la ducha, para mi cama… Procuro cansarme tanto que no me de tiempo a pensar. Y es que soy enamoradiza. Lo reconozco. Sin embargo he aprendido que yo no soy amable. Amable en el sentido de considerada con la gente, en el de tratar con sensibilidad a los demás, sino en el sentido de objeto de enamoramiento.
Siempre he tenido muchos problemas y cuestiones en la cabeza y a eso se une mi físico. Cuando era más joven se llevaban las chicas delgadas y alegres. Yo estaba, y estoy, gorda (algo en lo que me escudaba también para mantenerlos a distancia) y era seria. Demasiado responsable como para ir por ahí ligando con el primero que apareciera. Por eso he tenido pocas relaciones. Por eso y porque huía de la posibilidad de que me rompieran otra vez el corazón. Mi primer novio (dos años de relación adolescente) se casó, con otra, al cabo de 13 meses de acabar nosotros la relación. Todavía le quería y eso me dejó un cierto complejo de no ser suficiente. El segundo se casó al cabo de 11 meses, añadiendo un poco más de peso al complejo. El tercero se sentía él acomplejado de querer (cosa que hoy en día dudo) y desear a una “tía gorda”.
Me he enamorado más veces, pero ellos siempre me han querido como amiga. Así que aquí estoy, aceptando a mis cuarenta y tantos años que no soy amable tal cual soy, intentando vivir sin que se me enquiste el corazón y deje de producir sentimientos. Estoy abierta a cualquier situación que aparezca en mi vida, sea agradable o dolorosa, sabiendo que soy capaz de superar cualquier situación. Sabiendo que resurjo conociéndome cada vez un poco mejor a mi misma. Y a ellos también porque cada uno de ellos me afecta de una manera distinta. No ha habido dos que me hayan despertado los mismos sentimientos de igual manera. Cada uno ha tocado una parte de mi personalidad.
Tengo el corazón roto, como dirían los románticos. Sé que se puede vivir con él así. Y se puede ser feliz a pesar de ello. De hecho, hace años intenté suicidarme por esa misma falta de amor. Fue el fin de una relación un poco tormentosa. El necesitaba algo que yo no podía darle. Mi carácter se volvió huraño, empecé a ver problemas por todas partes, no había solución para ninguno y cuando se acabó lo único que me mantenía en pie, desistí. Si la vida no me iba a proporcionar ninguna alegría, ¿para qué vivir? Me encontraron a tiempo. Sobreviví. Durante años me cerré a toda relación con los demás. Apagué todos los sentimientos. Solamente trabajaba y me encerraba en casa con mi soledad. Hasta que un día me encontré llorando porque era feliz. No estaba enamorada. No tenía amig@s. ¡Era feliz!!!! Me quería a mí misma lo suficiente como para vivir, no solo vegetar.
No se tienen las mismas cotas de felicidad que cuando comparten tu amor. La vida no se ve ni se vive igual cuando no te aman. Me he vuelto individualista, y, hasta cierto punto, más egoísta. Tomo mis decisiones sin preguntar a nadie su opinión. Sé que no tengo un hombro en el que apoyar la cabeza para descansar mis problemas, que, a veces, no son tales, sino dudas o indecisiones. Me falta el sentimiento de seguridad que aporta que alguien te coja la mano y te transmita un poco de tranquilidad. Me abrazo a la almohada en las noches de frío y sueño con un cuerpo a la espalda que me de calor. Alguien con quien hablar antes de que llegue el sueño, que por la mañana sigua ahí cuando me despierte. No es real. Es solo un sueño.
¿Qué es el amor sino el deseo, o la consecución, de ser parte de algo que trascienda tu cuerpo, tu piel? ¿Algo que se asienta en otra persona que te tiene en su pensamiento, que se preocupa por ti, que te quiere, que cuenta contigo para sentirse completo? Nunca alcanzaré esa plenitud. Soy consciente. Sin embargo creo que esa posibilidad existe porque a mi alrededor otras personas lo consiguen. Se enamoran. Son amad@s.
Sindicación
desde Euskadi pisando arena salpicados por el mar contemplando su verde rocoso y bajo el manto del azul infinito , felicidad te deseamos Débora. 

Qué mejor lugar de intersección en líneas de transporte como en Abando Bilbao, para unirse Ely y Petronis fusionando la lectura, marketing y amistad.
En Las Arenas-Getxo, Mariela y Maryini entran en el mundo de petronis con la unión del cariño y amistad.
De nuevo la Plaza unamuno de Bilbo sitio bucólico donde los haya y su cafetito de tarde ha hecho que Marta i Petronis confluyeran en el marketing y amistad, además en el encuentro ha sucedido un caso inesperado sorprendente que dará lugar a un artículo por el que se reforzará aún más el mundo llamado petronis.

mañana más y mejor...
al mundo entero hablaré y contigo Paki hasta Angola llegaré....
Nerea, ese cierre de ojos en Sopelana ha iniciado un camino de amistad sincera, y lo poco nos ha sabido a mucho.
Ana Mari,y petronis, amistad, sonrisa y unión de mentes abiertas entre Portu y Retuerto , su bar y comida una delicia Irrintzi.
Pasando la ría unidos por el puente de cristal y sin horas marcadas, Daysi y Petronis, unieron en Erandio ser ciudadanos del mundo sin fronteras. iepaaaa.
En Deusto , Itziar y petronis han consolidado marketing y amistad entre Bermeo y Portu con la bandera de cariño como estandarte.


27/01/2012 @ 13:17:12
por Edurne-Abetxuko
Cuando se crea la confusión, es ...
27/01/2012 @ 12:23:31
por Daysi
Sabes realmente te vi en la ...
27/01/2012 @ 11:25:07
por Aly_
Aly, Dulcita, gracias por leer y ...
26/01/2012 @ 15:52:35
por Rosa-Sestao
Hola Rosa. Ya tengo el ordenador ...
26/01/2012 @ 15:37:10
por dulcita