• Volver a inicio
  • Ultimo Comentario

    Venimos al mundo y cuando tenemos ...

    27/01/2012 @ 13:17:12
    por Edurne-Abetxuko


    Cuando se crea la confusión, es ...

    27/01/2012 @ 12:23:31
    por Daysi


    Sabes realmente te vi en la ...

    27/01/2012 @ 11:25:07
    por Aly_


    Aly, Dulcita, gracias por leer y ...

    26/01/2012 @ 15:52:35
    por Rosa-Sestao


    Hola Rosa. Ya tengo el ordenador ...

    26/01/2012 @ 15:37:10
    por dulcita


    Calendario

    Enero 2012
    LunMarMierJueVierSabDom
     << < > >>
          1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    23242526272829
    3031     

    ¿Quién está en línea?

    Miembro: 0
    Visitantes: 4

    Anuncio

    Palabras clave (tag)

    Ningún tags en este Blog

    Vínculos

      ...

      20 En 2012 




      LOS HOMBRES Y EL AMOR NO SON PARA MÍ

      Otra vez no soy bastante

      Otra vez soy demasiado

      No llego

      Me paso

      ¿Término medio?

      Fracaso

      ¿Equilibrio?

      No sé encontrarlo.


      Me atraen los hombres. Me gustan. Los deseo. Me enamoro de ellos. Negarlo sería mentir. Suelen atraerme los que están un poco locos. Son los que me parecen más interesantes. Con ellos no tienes que plantearte nunca nada serio. Ellos no lo son ni lo buscan. Así que ¡a disfrutar de la vida y pasarlo bien sin complicaciones! Luego están los inteligentes, los creativos. Aquellos con los que puedes compartir largas conversaciones, los hobbys, las ideas. De éstos suelo enamorarme. Ellos no se enamoran de mí. Se enamoran de otra. A mí solo me consideran una buena amiga.


      De hecho soy una amiga “cojonuda” (con perdón, pero todos me entienden). Soy comprensiva, generosa, no les coarto a la hora de hablar ni actuar, les animo cuando están mal... en fin, les dejo que sean ellos tal cual. Aunque, a veces, llega a ser ofensivo por su parte que no me vean como una mujer con quien compartir todo “el resto” y que me hablen bien de las otras mujeres de su vida, cuando yo quisiera ser “ella”. Con el tiempo me he acostumbrado. Cuando me enamoro ya sé que va a ser unilateral y poco duradero porque él se va a enamorar de otra en poco tiempo. Es la historia de mi vida. Me ha vuelto a suceder hace cuatro días. Mi amor se ha enamorado y le he visto tan feliz que no puedo hacer otra cosa que alegrarme por él.

              
      Me duele. Por supuesto. Pero me he hecho práctica en esto del amor. No me encierro a llorar, o nunca pararía. Sigo con mi rutina, apartándolo de mi cabeza una y otra vez dedicándome a algo que me entretenga. No es el momento de ponerse a llorar, ni a arrepentirme de nada de lo hecho, ni a llamarme tonta por lo que he sentido y vivido y mi forma de entregarme, ni por haber repetido la historia….Salgo a la calle, voy a trabajar, intento concentrarme en la lectura, hablo con amig@s (para no ser pesada cada vez con algún@ distint@).... Las lágrimas las dejo para la ducha, para mi cama… Procuro cansarme tanto que no me de tiempo a pensar. Y es que soy enamoradiza. Lo reconozco. Sin embargo he aprendido que yo no soy amable. Amable en el sentido de considerada con la gente, en el de tratar con sensibilidad a los demás, sino en el sentido de objeto de enamoramiento.

              
      Siempre he tenido muchos problemas y cuestiones en la cabeza y a eso se une mi físico. Cuando era  más joven se llevaban las chicas delgadas y alegres. Yo estaba, y estoy, gorda (algo en lo que me escudaba también para mantenerlos a distancia) y era seria. Demasiado responsable como para ir por ahí ligando con el primero que apareciera. Por eso he tenido pocas relaciones. Por eso y porque huía de la posibilidad de que me rompieran otra vez el corazón. Mi primer novio (dos años de relación adolescente) se casó, con otra, al cabo de 13 meses de acabar nosotros la relación. Todavía le quería y eso me dejó un cierto complejo de no ser suficiente. El segundo se casó al cabo de 11 meses, añadiendo un poco más de peso al complejo. El tercero se sentía él acomplejado de querer (cosa que hoy en día dudo) y desear a una “tía gorda”.


      Me he enamorado más veces, pero ellos siempre me han querido como amiga. Así que aquí estoy, aceptando a mis cuarenta y tantos años que no soy amable tal cual soy, intentando vivir sin que se me enquiste el corazón y deje de producir sentimientos. Estoy abierta a cualquier situación que aparezca en mi vida, sea agradable o dolorosa, sabiendo que soy capaz de superar cualquier situación. Sabiendo que resurjo conociéndome cada vez un poco mejor a mi misma. Y a ellos también porque cada uno de ellos me afecta de una manera distinta. No ha habido dos que me hayan despertado los mismos sentimientos de igual manera. Cada uno ha tocado una parte de mi personalidad.


      Tengo el corazón roto, como dirían los románticos. Sé que se puede vivir con él así. Y se puede ser feliz a pesar de ello. De hecho, hace años intenté suicidarme por esa misma falta de amor. Fue el fin de una relación un poco tormentosa. El necesitaba algo que yo no podía darle. Mi carácter se volvió huraño, empecé a ver problemas por todas partes, no había solución para ninguno y cuando se acabó lo único que me mantenía en pie, desistí. Si la vida no me  iba a proporcionar ninguna alegría, ¿para qué vivir? Me encontraron a tiempo. Sobreviví. Durante años me cerré a toda relación con los demás. Apagué todos los sentimientos. Solamente trabajaba y me encerraba en casa con mi soledad. Hasta que un día me encontré llorando porque era feliz. No estaba enamorada. No tenía amig@s. ¡Era feliz!!!! Me quería a mí misma lo suficiente como para vivir, no solo vegetar.


      No se tienen las mismas cotas de felicidad que cuando comparten tu amor. La vida no se ve ni se vive igual cuando no te aman. Me he vuelto individualista, y, hasta cierto punto, más egoísta. Tomo mis decisiones sin preguntar a nadie su opinión. Sé que no tengo un hombro en el que apoyar la cabeza para descansar mis problemas, que, a veces, no son tales, sino dudas o indecisiones. Me falta el sentimiento de seguridad que aporta que alguien te coja la mano y te transmita un poco de tranquilidad. Me abrazo a la almohada en las noches de frío y sueño con un cuerpo a la espalda que me de calor. Alguien con quien hablar antes de que llegue el sueño, que por la mañana sigua ahí cuando me despierte. No es real. Es solo un sueño.


      ¿Qué es el amor sino el deseo, o la consecución, de ser parte de algo que trascienda tu cuerpo, tu piel? ¿Algo que se asienta en otra persona que te tiene en su pensamiento, que se preocupa por ti, que te quiere, que cuenta contigo para sentirse completo? Nunca alcanzaré esa plenitud. Soy consciente. Sin embargo creo que esa posibilidad existe porque a mi alrededor otras personas lo consiguen. Se enamoran. Son amad@s.


      petronis · 1364 vistas · 8 comentarios
      17 En 2012 


      Por fin maté a un hombre...., así se expresó ante mí Débora...

      Mi querido petronis, a ti y solo a ti , entrego lo que ya no es un secreto desde que mi alma se despertó con la luz.

      Nací en un pueblecito del Alt Ampordá. Cuando tenía cinco años, sufría tanto, que no quería vivir, mis padres me llevaron a médicos  y me diagnosticaron que estaba en una fase bipolar pasajera, ¡serán payasos!, no se daban cuenta de esa niña atrapada en un cuerpo de hombre.

      Con todo el miedo del mundo en plena adolescencia dando todo por perdido, me introduje en la vida obscena de la gran ciudad como refugio, ¡jo amigo!, craso error cometí...

      Luchaba cada día con mis sentimientos, y nada me hacía estar orgullosa de mi, siempre entraba en conflicto con mi deseo.

      A esa obscenidad y sus actos pecunarios, hoy le debo que poco a poco, me fuera transformando para cumplir mi transición.

      Muchas veces pienso el medio por el cual he conseguido ser y cumplir mi deseo oculto, sin embargo, aparece la sonrisa recordando cuando te cuqué el ojo por las ramblas y llegó ese café entrañable, que a fecha de hoy me lleva a entregarte mi satisfacción por haber completado en todos los aspectos la mujer siempre anhelada.

      Aquel día petronis querido, encontré un hetero diferente, sin preguntas, tan sólo con la conversación cariñosa, se abrió una puerta que nunca se cierra, y mira si fué impactante amigo, que en la última operación, la imagen de tu rostro apareció, dándome fuerzas...

      Soy mujer, vivo como lo siento, más feliz por fin...

      Ya no es confidencia, no hace falta...

      "
      Mares enteros he llenado con lágrimas en una habitación. Colegio, amigos, familiares, amores, cruda realidad de la incomprensión"

      desde Euskadi pisando arena salpicados por el mar  contemplando su verde rocoso y bajo el manto del azul  infinito , felicidad te deseamos Débora.

      MUNDO PETRONIS 2012 :

      Urquijo Plaza Bilbao, Rosa and Petronis, conceptual exchange, marketing, and from now on, that union borders beyond consolidating an ascending line of friendship and
       culture
      .


      Catalunya i Euskadi, Maria i Petronis a Portugalete amb un idioma i la força de la lectura, deixen enrere el màrqueting i consolidar afecte, somriure i amistat.
      Qué mejor lugar  de intersección en líneas de transporte como en Abando Bilbao, para unirse Ely y Petronis fusionando la lectura, marketing y amistad.
       
       En Las Arenas-Getxo, Mariela y Maryini entran en el mundo de petronis con la unión del cariño y amistad.
      Marisa eta Petronis, Plaza Unamuno parte kafea Old Town Bar mahaia, Basauri eta Portugalete sartu pentsamenduak trukatzeko marketing eta adiskidetasun on joining
      De nuevo la Plaza unamuno de Bilbo sitio bucólico donde los haya y su cafetito de tarde ha hecho que Marta i Petronis confluyeran en el marketing y amistad, además en el encuentro ha sucedido un caso inesperado sorprendente que dará lugar a un artículo por el que se reforzará aún más el mundo llamado petronis. 
      petronis · 9315 vistas · 19 comentarios
      09 En 2012 


      Por aquí, por allá, todo está servido. Sin ser un tipo extraño, el final y principio siempre sopla bajo la misma bandera de cariño cuando cruza el puente de cristal este niño inquieto.

      Las mismas preguntas casi siempre, unas con la claridad del sol y otras por la esclavitud que mece sus sueños. No voy a estar en la penumbra del miedo a nada, porque cualquier horizonte, no me hará temblar al son de la sospecha impuesta de una existencia controlada.

      Quiero que corra la voz, un euro sigue siendo pesetas, y a fecha de hoy, está claro, que se ha llegado a un líimite insoportable, perdiendo cada día más, aunque vayas a trabajar mucho por menos.

      Como siempre, la esperanza dirá quizás sí, un ángel dicen te cuida, pero escàpate de la mentira para buscar la salida, ya que se está a tiempo de todo.

      A veces cuando te leo petronis, me quedo callada como si algo más pudieras poner, y sin embargo nunca encuentro que te equivocas en tus dudas, entonces tomo un respiro y no miro abajo, tus atajos son nuevos en mi mente.

      corre, corre, no me pillas...

       mañana más y mejor...

      MUNDO PETRONIS 2012:

       al mundo entero hablaré y contigo Paki hasta Angola llegaré....
       Nerea, ese cierre de ojos en Sopelana ha iniciado un camino de amistad sincera, y lo poco nos ha sabido a mucho.

      Ana Mari,y petronis, amistad, sonrisa  y unión de mentes abiertas entre Portu y Retuerto , su bar y comida una delicia Irrintzi.
      Pasando la ría unidos por el puente de cristal y sin horas marcadas, Daysi y Petronis, unieron en Erandio ser ciudadanos del mundo sin fronteras. iepaaaa.
      En Deusto , Itziar y petronis han consolidado marketing y amistad entre Bermeo y Portu  con la bandera de cariño como estandarte.
      petronis · 6682 vistas · 14 comentarios
      09 En 2012 


      ANGELA

      ¡No pienses! ¡No pienses! ¡Respira! Concéntrate en respirar. ¡No pienses!.... Tienes que levantarte de este asiento e ir a coger el autobús para volver a casa. ¡No pienses en otra cosa! ¡Respira!... ¿Cómo no pensar? Debía parecer idiota sentada en la estación con las flores en la mano. Las tenía atenazadas en torno a los tallos. Las mantenía junto a mí como si fueran un escudo. Necesitaba concentrarme en seguir respirando, o me vendría abajo y no pararía en el descenso. Así me encontró Ángela. “¿Cristina? ¿Cristina eres tú? ¡Cuánto tiempo chiquilla! ¿Qué te pasa?” No la reconocía, solo me sonaba su cara. Se sentó a mi lado y continuó hablándome  y preguntando. Una lágrima cayó por mi mejilla y solo pude contestar con un hilo de voz: “no puedo hablar”.


      -Ven conmigo. Vamos a mi casa. Vivo aquí cerca –me dijo.  Y cogiéndome del brazo me ayudó a levantarme y me guió como si fuese invidente.

      Me acomodó en su sofá y me preparó  un chocolate caliente. Su madre solía hacerlo también. Después de morir mi madre, cuando volvía a casa desde el colegio, ella abría su puerta, me invitaba a entrar, me servía un chocolate con unos bizcochos y me hacía hablarle sobre mi día, mis estudios, mis esperanzas…Fue como una segunda madre para aquella chiquilla tímida y acomplejada que yo era. Hasta que mi padre se volvió a casar y cambiamos de vivienda. No la volví a ver.


      Las lágrimas empezaron a caer tras el primer sorbo y esos recuerdos del pasado feliz. ¿Feliz? ¿Alguna vez fui feliz? No lo recuerdo. Tal vez sí. Dicen que los niños son felices en su ignorancia. Yo jamás fui ignorante. Supe desde que empecé a andar que mamá “estaba malita”, así me lo decían, que no tenía que hacer ruido cuando jugaba para no molestarla. Aprendí a moverme como un fantasma por la casa, silenciosa, retraída, solitaria… Siempre al cuidado de la abuela, sin conocer a otros niños hasta que fui al colegio. ¡Qué miedo me daban! Eran ruidosos, se reían, se pegaban, lloraban, saltaban… Era todo lo contrario a mi hogar. Allí había luz, no persianas medio cerradas. Había ruido, no silencio. Había gente, no soledad. Había niños, no gente mayor o enfermos.


      Cuando cambiamos de vivienda, cambié también de colegio. Mi nueva madre siempre marcó las distancias. Nunca pude llamarla “mamá”. Estaba demasiado ocupada como para darme el cariño que yo necesitaba. Continué viviendo de manera aislada, sin amistades duraderas, quizás debido a mi timidez. Me costaba acercarme a la gente. Internet me abrió una ventana hacia las relaciones con los demás cuando me hice mayor. Así conocí a Gabriel.  Vivía a 100 km de mi ciudad. Tras dos años de conversaciones por chat, Messenger o teléfono, empezó a insistir en conocernos en persona. Se había separado de su mujer. Quería empezar una nueva vida. Deseaba conocerme para comprobar si la afinidad que habíamos encontrado era posible también en la vida real. Lo era, al menos por mi parte. Creía que por la suya también.


      En ese momento estalló algo dentro de mi pecho. Las lágrimas empezaron a salir a borbotones sin control. Me abracé las rodillas para notar algo sólido en mí. Desde el vientre, en sucesivas oleadas, brotaba hacia mi garganta un dolor terrible, insoportable. Algo que me ahogaba y pugnaba por salir desgarrando mis entrañas. Un vacio que se hacía cada vez más grande como si mi cuerpo se estuviera inflando hasta explotar. En mi mente solo podía ver negrura rodeándome. Abrí la boca para dejar salir el grito que solo se exteriorizó en mocos, llanto y gemidos. Ángela me puso delante una caja de kleenex y me abrazó. Su mano cálida en mi espalda era un asidero a la realidad, un punto de seguridad.


      ¡Dios! ¡Cuánto le debo! No sé cuánto tiempo estuve llorando. Desperté al amanecer con la cabeza apoyada en su muslo. Ella había permanecido sentada en el sofá, despierta, velando mi sueño. Atenta a mi necesidad. Al verme más tranquila me mandó al baño a lavarme mientras iba a preparar otro chocolate. “El remedio de mamá, Cristina. Ella creía que lo curaba todo” me dijo. En mi boca apareció una sonrisa triste al recordarla. Entonces salieron las palabras de mi garganta, como cuando era niña. Comencé a contarle todo lo que me dolía dentro. Ella guardaba silencio mientras bebía lentamente, escuchándome con atención.


      Gabriel y yo empezamos a vernos de forma regular. Me enamoré. ¿Cómo no hacerlo si era la primera persona  a la que me abría de verdad? ¿La primera que prestó atención a todas mis desdichas? En 30 años había acumulado unas cuantas. Me abrazaba, me sonreía, me miraba y me llamaba preciosa, me llevaba a comer o cenar, íbamos al cine, hacíamos el amor… Ni que decir que fue mi primer amante. Tierno y cariñoso me encendía una pasión hasta entonces desconocida para mí. Suena tonto, pero yo lo sentía así.


      Llevábamos unos meses hablando de irnos a vivir juntos. Mi contrato acababa en unas semanas y no me iban a renovar, así que podía  trasladarme a su pueblo y empezar a buscar allí un nuevo empleo. El estaba a punto de firmar su divorcio y podíamos empezar los dos una nueva vida. Ya no estaría más sola. De hecho, ese fin de semana nos fuimos a una casa rural para celebrarlo, un poquito antes de tiempo, pero…el amor me hacía darlo por hecho ya. Por lo menos el que yo sentía. Me recogió el viernes por la tarde, en la estación y empezamos nuestra celebración. Cena romántica en un pequeño restaurante. Le notaba un poco distante, pero me dijo que era un problema con un contrato, que le estaba preocupando, no era nada importante. Le creí.


      Entre veladas, paseos, sexo… se nos pasó el fin de semana volando. El domingo me volvió a dejar en la estación. La misma de mi encuentro con Ángela. Me compró unas rosas, y me dijo que tenía que hablar conmigo, con cara muy seria. Le animé a desahogarse, pensando que me iba a hablar de ese problema de trabajo o mi traslado a su casa. No. No era eso. Durante la semana anterior se había estado viendo con su mujer, para firmar definitivamente el divorcio. Se habían dado cuenta de que aún se querían e iban a intentarlo otra vez. Volvía con ella. Lo nuestro se terminaba allí. Me quedé blanca, muda, sin poder reaccionar, aturdida, sin poder moverme. Me senté en el banco y solo pude mirar su espalda mientras se iba. Me decía a mi misma que no pensase, porque si lo hacía nunca me movería de allí. Fue cuando se acercó Ángela. Ella me salvó.


      La mujer de mi padre me había dicho que iban a vender el piso ahora que mi padre se había jubilado para trasladarse al pueblo. Por tanto debía ir buscándome otro alojamiento. Mi idea era irme con Gabriel, así que no me preocupé en exceso. Pero, ahora, no tenía a donde ir, me había abandonado el hombre que amaba, estaba sin trabajo y me iba a quedar sin lugar donde vivir. Mi vida estaba hundida. ¿Por dónde iba a empezar a arreglarlo? ¿Cómo iba a salir adelante con el corazón roto y sin hogar? Las lágrimas seguían corriendo por mi cara mientras se lo contaba a Ángela. Me abrazó de nuevo dejándome llorar y hablar. Cuando solo me quedaban suspiros agotados dentro de mí me dijo:


      -Cristina, has llegado en el momento justo. ¡Qué suerte haberte encontrado! En mi oficina hace falta una administrativo y seguro que no tendrás problemas para conseguir el puesto. Mientras no encuentras otro sitio puedes vivir aquí conmigo. La casa es grande. Te alquilaré una habitación con baño, y tendrás tu propia sala. Solo compartiremos la cocina si quieres. Yo viajo mucho así que no te molestaré y me agradará encontrar alguien cuando vuelva a casa.


      Llevo casi tres años viviendo en casa de Ángela. Aquél 16 de septiembre marcó un antes y un después en mi vida. Junto a ella he aprendido lo que es la ternura de una madre, los celos y la competitividad de una hermana, la alegría de una amistad nacida desde el corazón y la tolerancia. Ella ha sido mi ángel de la guardia. Con ella siento que he recuperado lo que eché en falta en mi niñez. Ha suplido todas las carencias. He madurado, he perdido parte de mi timidez, me relaciono con la gente. Me he enamorado. Sí. Me he casado hace un mes. Regreso de mi luna de miel.


      Dedicado a tod@s l@s ángeles que han aparecido en mi vida y me han ayudado a ser quien soy. GRACIAS. MIL GRACIAS!!!!


      petronis · 1033 vistas · 2 comentarios
      30 Dic 2011 


      Con la fuerza de mi corazón siempre me quitas toda la razón y añades más valor a mis sentimientos.

      Cuando me enredo en la soledad silenciosa, estás aquí sin dejarme naufragar, no puedo tocarte, y sin embargo respiro tu aroma no desgarrándome de dolor.

      Si hoy he llegado hasta aquí, sabes bien, que seguiré adelante en mi mundo al revés pasando de los fantasmas del ayer.

      Existe gente que tiene de todo sin ser nada, y desde que me distes el último abrazo, yo, que no quiero nada, lo tengo todo.

      Por ti, por mi, por los demás, todos los días son final de año para valorar mi inconsciencia sobre la realidad.

      Aprendí a caminar con tus postreros suspiros, según voy avanzando, en cada paso siento tu brisa. Por todo lo que eres, quiero que retumbe en todo el mundo mi gran hermana y preciosa mujer.

      igual que siempre, como nunca....
      petronis · 2866 vistas · 11 comentarios

      1, 2, 3 ... 108 ... 215  Página siguiente